Junio 2006

Mensaje Mensual de Nuestra Madre Amantísima para todos sus Hijos
Junio 13, 2006
 

      “Mis pequeñas criaturas, cuánto gusto siente vuestra Madre Amantísima cuando vosotros oráis con tanto placer estos Misterios del Rosario, donde vuestra Madre glorifica al Bien Amado. 

      “La sierva del Señor piensa que puede gobernar los Mensajes de la Virgen cuando dice que recibiría en alocución esos Mensajes.  Yo le tiendo trampas de amor para que ella lo reciba sin que se dé cuenta que verdaderamente Estamos aquí.  Ella piensa, ‘Me va hablar, me voy a escuchar, voy a saber lo que dice’, pero no sabe que vuestro Padre Celestial es quien gobierna su alma, su mente y las cuerdas vocales de ella para que de nada se entere, para que sólo vuestra Madre os hable y os dé los Mensajes que quiero que vosotros hoy escuchéis.

      “Vuestra Madre, a través de Bien Amado Jesús, os dice que Él os dio en el Bautizo el Espíritu Divino de Dios para que vosotros estuvieseis llenos de ese Espíritu que os guardaría de cualquier peligro que os amenace cuando camináis en la Luz.

      “Dios os dice hoy que tenéis que caminar en la Luz en estos días críticos de la humanidad tenéis que revestirse con la Armadura del Espíritu Santo para que podáis protegeros de todas las acechanzas del enemigo, que está también suelto en la humanidad, tratando de llevarse las almas de las criaturas que Dios ha elegido para que caminen en todas las apariciones de Maria.  Vuestra Madre os visita con frecuencia en todos partes del mundo para traeros a Su amor, a ese ágape de amor que Él os regaló en la Cruz.

      “Se dio como un ágape, como un regalo a cada uno de vosotros en vuestros corazones, como cuando el Espíritu Santo se derramó sobre los apóstoles.  También les dio a ellos [los sacerdotes]el poder de imponer las manos para que los hombres recibieran las bendiciones y sanaciones que os traigo.

      “Ellos las tienen escondidas en aquellas sotanas que tienen puestos donde ponen sus manos en vez de imponérselas a los enfermos en los hospitales o en las casas.  Dondequiera que haya una aparición tiene que haber un sacerdote, un pastor para que guíe el rebaño y para que le imponga sus manos, pero al no estar ellos tengo que escoger a pequeñas criaturas que nada saben, que ninguna sabiduría han recibido para que hagan aquello que vuestros sacerdotes deberían  llevar a cabo. 

      “Hoy, la Iglesia, hijos Míos, estáis haciendo lo mismo que hiciera en tiempo atrás:  Persiguiendo a los verdaderos pastores que os dejé para guiar al rebaño, porque son Oblatos de vuestra Madre Amantísima.  Persiguen a aquellos que dan Mensajes de amor, que imponen manos, que llevan estigmas, estigmas reales que brotan de su cuerpo, y los estigmas invisibles que son de vuestra Madre, aquellas que no se ven pero que duelen igual que las que salen hacia afuera. Los esconden los sacerdotes, los persiguen y los maltratan para que no sigan el verdadero Camino que Jesús dejó a través de ellos.

      “Vuestra Madre os continuará diciendo, a tiempo y a destiempo, que vosotros tenéis que hacer el Rosario meditado.  Meditad cada Misterio y vivid el momento de ese Misterio para que el Espíritu Santo, como está haciendo en este momento, se derrame en cada uno de vuestros hogares y de vuestras familias

      “Recordad que mientras vosotros caminéis en la Luz, vuestra Madre continuará con vosotros en el mundo.  Pero cuando el hombre se acerque a la oscuridad, será el momento grande en que Jesús tendrá que volver para poner en orden toda Su casa – todos Sus santuarios y toda la Iglesia que Él os dejo para que vosotros os refugiéis en ellas, pero que las mantienen cerradas  todo el tiempo y sólo son abiertas cuando van a dar los Evangelios, que también han sido cambiados.

      “Hoy vengo contenta, a pesar de que Mi Corazón arde de tristeza al ver tantos niños abusados, explotados, violados, asesinados y tomados como rehenes en todas partes, para satisfacer los gustos bestiales de los hombres que caminan en la oscuridad, en las drogas y en el vicio del alcohol. 

      “Vuestra Madre no sufre en el Cielo; sufre cuando baja a la tierra y ve en los corazones de Sus hijos cómo muchos vienen, unos por rebeldía y otros por averiguar si es verdad o si es mentira.  Para aquellos que vienen con esas condiciones, os digo que recibiréis lo que vosotros venís a buscar.

      “Pero estoy feliz.  Mi Corazón está rebosando de felicidad porque la pequeña criatura tuvo que salir como los apóstoles a predicar en otras partes, en un lugar donde verdaderamente se siente el Espíritu Divino.  Cada una de Mis pequeñas criaturas que visité ahí se manifestaba la gloria de vuestra Padre Celestial.  [Rosa recientemente regresó del Ecuador.]

      Mi Corazón está contento, a pesar del dolor, porque dejó sembrado en los corazones de las personas del país que visitó y regresó lo llenó de amor hacia la Virgen, de amor hacia el Amado, de amor hacia la Iglesia y hacia los verdaderos sacerdotes que cumplen el misterio del amor en cada Misa, en cada Sagrada Eucaristía, pero también lastimado Mi Corazón, porque se profana también en un lugar el Sagrado Cuerpo del Bien Amado.  Pero cuando se peca por ignorancia no se peca; cuando se peca cuando se conoce la verdad, entonces se peca setenta veces.

      [Rosa empezó a llorar.]  “Recordad, no tengáis miedo; sentados tranquilos.  Cuando finalice de dar el Mensaje, os impongo Mis Manos en aquellos que están graves, y no será una bendición sino una imposición, para que despierten al amor de Jesús. 

      “Recordad que grandes acontecimientos se acercan para la humanidad.  Habrá muchos desastres; se llevarán muchas vidas y se perderán.  Pero los que se salven será para la gloria y honra del Bien Amado.  No tengáis miedo y orad por los damnificados del mundo entero, por el hambre, por la miseria, por los huérfanos de guerra, por los secuestrados hombres, mujeres y niños, por la paz, no sólo la paz en el mundo, sino la paz en cada hogar del ser humano y en cada familia. [En este momento, empezó a llover fuerte.]

      “El Espíritu Santo se derramó sobre cada uno de vosotros.  Vamos a terminar. Entra a la casa para imponer las Manos a los enfermos allá  adentro.

      “En el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo.  Amen. 

Mensaje Mensual de Nuestra Madre Amantísima para todos sus Hijos
Mayo 13, 2006
 

      “Mis pequeñas criaturas, que día tan maravilloso en que Dios ha hecho posible que en este pequeño lugar pueda manifestar el Padre Celestial Su Gloria, para que todos las pequeñas criaturas que verdaderamente tengan fe puedan recibir el privilegio de sentir en cada uno de vuestros corazones el amor, el infinito amor que vuestra Madre Amantísima os viene haciendo en  un regalo de amor al hombre cuando hizo posible que en Su Vientre Virginal se pudiera concebir la obra de Dios hecha carne.  Es imposible a los ojos del hombre pensar que Dios mismo hizo Su primer templo en el Vientre de la más pequeña de las criaturas que es vuestra Madre.  Ahí se hizo Carne, se hizo Verbo, se hizo Espíritu Divino para regalaros a vosotros en la Cruz una nueva vida, una vida llena de entrega al Eucarístico Corazón de Él y al Inmaculado Corazón de María, vuestra Madre Amantísima. 

      “Vuestra Madre viene regando en el mundo entero las bendiciones con cada pétalo de rosas que vosotros recibáis con amor,  esas rosas que son producto del milagro de la naturaleza Divina que es Dios.  En cada uno de esos pétalos, vuestra Madre os regala un pedacito de Su amor y aquellos que están enfermos reciben también la  sanación con cada pétalo de rosas que vosotros ingerís en esos milagrosos cocimientos que vuestra Madre os ha mandado a tomar.

      “Recordad cada uno de vosotros que es la fe  la que os sana,  la fe en lo que vosotros estáis recibiendo en estos momentos en este pequeño lugar y en muchas partes del mundo donde aparezco para daros el Mensaje de vuestro Amado Jesús.

      “Quiero que vosotros recordéis siempre que Dios mismo se tuvo que encarnar en vuestra Madre Amantísima para darle rostro a Su Espíritu Divino que nadie nunca vio. 

      “Dios se hizo hombre para poderos llevar al Camino de la Luz.  Recordad cuando Jesús Nació del Vientre de Maria, vuestra Madre, se hizo Luz.  Ese es el misterio más grande.  Uno de ellos donde Dios se hizo luz al nacer y traer esa Luz a este mundo convulsionado de ambición, de egoísmo, de fanatismo, de cultos que nada tienen que ver con lo que está escrito en las Sagradas Escrituras.  Dios mismo tomó Carne y se hizo hombre para poderos guiar hacia la Luz, que son Sus Evangelios, a través de los apóstoles y anteriormente, sin rostro, a los profetas del Antiguo Testamento.

      “El hombre se tiene que arrimar a esa Luz grandiosa que os traigo, a esa Luz que no respetáis.  Vosotros no respetáis las bendiciones que trae vuestra Padre Celestial al mismo mundo que creó y al hombre que hizo a su semejanza y manera para poderlo llevar al conocimiento de la Verdad que está escrita en las Sagradas Escrituras.

      “En un Vientre Virginal, vuestro Padre se hizo hombre para que cada uno de vosotros tuviera que seguir una luz  porque el hombre estaba a oscuras y cuando llegó la Luz se abrieron para el mundo las bendiciones que vuestro Padre Celestial os trae en cada bautizo, a través del Hijo.  Cuando vosotros acudís en masa a recibir el bautismo, ahí se recibe la muerte de todos los pecados para renacer a una verdadera luz que es la del Espíritu Divino del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. 

      “Tenéis que prepararos en vuestros hogares porque este es tiempo de espera al Pentecostés.  Vosotros recibiréis señales que os dará vuestro Padre Celestial.  Este es el tiempo de los incendios y de las tormentas para que recordéis que cuando murió el Bien Amado en la Cruz, del cementerio salieron de las tumbas los muertos, la tierra se abrió, el cielo se conmovió y hubo tornados, truenos, relámpagos, para que vosotros podáis entender que cada año se repetirán con más furia porque la naturaleza se cobrará lo que el hombre le ha robado.. 

      “Mis pequeñas criaturas, los seres humanos no tienen recursos para ocupar hogares y poder vivir en ellos porque la maldad del hombre es más grande que la fe de creer que un día todos tendréis que dar a Dios respuesta a todo lo que Él os dio para el regocijo y la glorificación de Su Nombre. 

      “Es por eso que se acercan guerras en todos partes;  se acercan fuertes tormentas que destruirán grandes cantidades de hogares.  Se convulsionarán los países y habrá muchos muertos porque el hombre nació del polvo y al polvo tendrá que volver por su negación a la Verdad. 

      “Tenéis que doblar rodillas allí en el Santísimo Sacramento que vosotros no respetáis, porque lo habéis expuesto para acumular grandes cantidades de riquezas que no sirven para ayudar ni a las viudas, ni a los huérfanos, ni a los hambrientos. 

      “Si cada uno de vosotros pensarais en aquellos que no tienen nada que llevarse a la boca, ni con qué tapar el frío que los envuelve, entonces, Mis pequeñas criaturas, serían mejores hombres, mejores seres humanos, y volverían al Camino de ese Pequeño que nació para daros la Luz y para que vosotros, con todo aquello que Dios os dio para  regocijo, no se convierta en llanto y en crujir de dientes.

      “Todo lo que está escrito en las Sagradas Escrituras se va a cumplir.  Todo se cumplirá porque el hombre está alejado de Dios, se ha alejado de todo lo que mencione a Dios.  Lo bueno es malo, lo malo es bueno.  Hoy vosotros no sabéis quiénes son vuestros enemigos porque los tenéis pegados a vuestros hogares y no os dais cuenta, cuando abráis vuestros ojos a la realidad, vais a ver cada uno, que no tendréis tiempo ni siquiera de arrepentiros por las ofensas que infringís al Padre Celestial, que se cobijó en el Vientre de Maria para que Ella fuera Tabernáculo de Amor del Espíritu Divino, Cordero que se daría en sacrificio en un ágape de amor para cada uno de vosotros.  Si os arrepentís a tiempo, os podréis salvar.

      “Os anuncio: Guardad cada uno de vosotros alimentos y medicamentos naturales de los que el hombre se ha olvidado, que no se echen a perder y no hagan daño al cuerpo.  Vosotros debéis conservar agua en vuestros hogares, dinero, que podáis usar en los momentos difíciles que se acercan para la humanidad.

      “Hoy, para terminar Mis pequeños, quiero daros una nueva misión.  Cada uno de vosotros una vez el día debéis orar el Rosario de las tres Ave Marías.  Propagadlo: un Padre Nuestro, tres Ave Marías (en vez de diez) y un Gloria al Espíritu Divino y ponedle a Maria cada una de las cosas que tengáis en vuestros corazones.  Si vosotros lo oráis todos los días de vuestras vidas, no seréis abandonados en el momento crítico de vuestra existencia. 

      “Os bendice vuestra Madre en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  Pero también vuestro Padre Celestial os quiere advertir que si no cambiáis vuestros corazones llenos de dureza, ambiciones, maldad, aberraciones sexuales y ofensas al Nombre de Jesús, no vais a tener tiempo un día de arrepentiros.

      “Arrepentios a tiempo para que cada uno de vuestros pecados os sean perdonados por Dios.  Id a los sacerdotes, no os fijéis que son hombres como vosotros, claro que son hombres, pero fueron escogidos para que lo que ataran en la tierra fuese atado también en el cielo.  Dios puso a los sacerdotes  para que vosotros los hombres humillarais vuestra humanidad y pidierais su intercesión ante Dios. 

      “Os bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  Amén.” 

Mayo 13, 2006
(El mensaje continúa)
 

      Para las personas que se asustaron con este Mensaje, Jesús da una respuesta a través de las Sagradas Escrituras en la Carta de San Pablo a los Efesios, Capitulo 6, Versículos 10-18:  “Y ahora, hermanos, háganse fuertes en unión con el Señor, por medio de su fuerza poderosa.  Protéjanse con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra los engaños del diablo.  Porque no estamos luchando contra gente de carne y hueso, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen mando, autoridad y dominio sobre este mundo oscuro.  Por eso, tomen la armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después de haberse preparado bien, mantenerse firmes, revestidos de la verdad y protegidos por la rectitud.  Estén siempre listos para salir a anunciar el mensaje de la paz.  Sobre todo, que su fe sea el escudo que los libre de las flechas encendidas del maligno.  Que la salvación sea el casco que proteja su cabeza, y que la palabra de Dios sea la espada que les da el Espíritu Santo.  No dejen ustedes de orar, rueguen y pidan a Dios siempre, guiados por el Espíritu.  Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el pueblo de Dios.”  

Mayo 5, 2006
Noche de vigilia

           Mis pequeñas criaturas cuánto se alegra mi Corazón al ver a cada uno de vosotros honrando a Vuestra Madre Amantísima en una plegaria de amor, para engrandecer la esperanza y la fe entre cada uno de vosotros y a las criaturas a quien vosotros podéis hablar de aquellas cosas que recibís en cualquier lugar donde vuestra Madre Amantísima os aparece.  Vosotros sois los hijos que el Bien Amado ha escogido para que esta pequeña criatura os conduzca al camino del amor.

      Vosotros sois un rebaño que estaba disperso, andabais por el mundo cumpliendo con los deberes que vuestra Iglesia, que sois todos vosotros os mandaba, pero que cada uno andaba regado como las ovejas que no tienen pastor quien las guíe.

       No creáis ninguno de vosotros que a Vuestra Madre no le ha costado trabajo hablaros. La pequeña ha estado enferma, aunque vosotros no los creáis son días de angustia para ella, de zozobra, hasta de resentimiento con Vuestra Madre, porque vosotros sabéis que ella tiene su cabeza dura, casi siempre quiere hacer las cosas a su manera, y tiene que ser a la manera de Dios y del Bien Amado que es uno solo.

      Vosotros tenéis que orar lo mismo por vuestros sacerdotes que necesitan tanta oración, esa iglesia dispersa por el mundo y que se están derrumbando sus cimientes y han dispersado a todas las ovejas que Vuestro Padre Celestial ha dejado.

      Hijitos, hijitos queridos, el hombre está atravesando situaciones difíciles en estos momentos y Vuestro Padre os quiere decir también que tenéis que ser firmes en la fe.  Se están acercando momentos grandes para que el hombre pierda la fe en Vuestro Padre Celestial.  Están sembrando la semilla de la discordia entre la iglesia y los hombres.  Vosotros seréis los que tendréis que escoger el camino, porque muchos serán separados, separados de la pequeña y de Vuestra Madre y Dios os quiere juntos.

            Vuestro Padre Celestial os quiere a todos juntos, no los quiere dispersos por ahí, escudriñando donde está la verdad y donde está la mentira.  Os voy a sorprender a cada uno, porque todos estáis dormidos, dormidos en la fe y no queréis escuchar todo lo que vuestro Padre Celestial os dice a través de los mensajes, no sólo en este lugar, pequeño y muchas veces abandonado por todos los hombres, cuando debieran de estar de rodillas ante todas las apariciones de vuestra Made Amantísima que viene a traeros el mensaje del amor, de ese amor que vosotros rechazáis muchas veces y no sentís en vuestros corazones ni siquiera el remordimiento por haberse apartado de la verdad y del camino.  Vosotros tenéis que estar unidos en oración perpetua en vuestros hogares, con vuestras pequeñas criaturas.,

            Preparaos en oración, en confesión. Recordad cada uno de vosotros que en vuestras cabezas está vuestro cerebro y ese será el mejor hueste que tendréis cada uno para discernir dónde está la verdad y dónde está la mentira.

      Recordad que el mundo esta rodeado de Ángeles de la luz, pero ellos también están siendo vigilados por los ángeles de la oscuridad que tratarán de impedir que se cumpla lo que está escrito en las Sagradas Escrituras. 

      Orad, confesad y tomad el cuerpo del Bien Amado en vuestra boca  y no en las manos, porque todo el que infrinja la ley será borrado como el polvo del desierto, con ese mismo polvo donde muchas veces Jesús se arrastró en los cuarenta días que estuvo orando y enfrentándose a la malignidad para poder salvaros a todos vosotros cuando murió en la Cruz.

      No hagáis nada de lo que ofenda a vuestro Padre Celestial porque a cada uno os tomaré cuentas si vosotros no os mantenéis firmes, firmes en la fe, firmes en el amor, firmes orando por los sacerdotes que verdaderamente siguen el camino que tracé para ellos a través de los Evangelios.

      Hoy muchos sacerdotes se quieren hacer dioses ellos mismos y apartan de su lado a aquellos verdaderos sacerdotes sacrificados, que verdaderamente evangelizan y no cambian ni una sola palabra de lo que está escrito en las Sagradas Escrituras.

      Orad, todos vosotros cuando recibís el bautismo, sois resucitados en la luz y en el amor en ese bautismo con el Espíritu Santo, apartados de la oscuridad y la maldad.  Haced honra a Aquel que os dejó el legado de su vida para salvaros, cuando vosotros os confeséis para poder comulgar.

      Mi pequeña, ella ama mucho a la Virgen. Todo aquel que ama a la Virgen se acerca más al Padre Celestial y a su Hijo Amado.

      Vosotros tenéis que hacer algo que os indicaré:  Hay un Rosario pequeñito de las tres Avemarías que cada uno de vosotros podéis orar diariamente, dondequiera que os encontréis.  Se llama el milagro de las tres Avemarías.  Recordad, recordad, el milagro de las tres Avemarías, es un pequeño oratorio para la Madre Amantísima que tanto os ama. Ella escuchará las tres Avemarías; el milagro que pidáis, lo que queráis y veréis cómo Maria obra ese milagro en vosotros, y podéis proclamarlo.  Orad el Rosario de las tres Avemarías diariamente. 

      Os bendeciré, os quiero tocar antes de elevarme.  Os amo, no os preocupéis por averiguar quien es el que habla, porque somos Tres, Padre, Hijo y Espíritu Santo y Maria Tabernáculo de Amor de las Tres Avemarías. 

      Os bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  Amén.    

LA DEVOCION A LAS TRES AVEMARÍAS

           Esta practica fue revelada a santa Matilde (centuria 13) mientras ella oraba pidiéndole a la Santísima Virgen Maria que la asistiera en la ultima hora de su muerte.  La Virgen Maria se le apareció y le dijo: “Ciertamente lo haré.  Pero quiero que pongas en practica  diariamente la devoción tres Avemarías

           La primera será en honor a Dios Padre, quien en su omnipotencia elevó mi alma por encima de cualquier criatura, que después de Dios Trino, yo tengo el poder más alto en el cielo y en la tierra.  En la hora de vuestra muerte  yo usaré ese poder de Dios Padre para mantener alejado cualquier poder hostil lejos de vosotros. 

            La segunda Ave Maria se dirá en honor de Dios Hijo, quien me enseñó su insondable Sabiduría.  A la hora de vuestra muerte yo iluminaré su alma con la luz de la Sabiduría para que toda la oscuridad de la ignorancia y el error sean disipados. 

             La tercera Ave Maria será en honor de Dios Espíritu Santo quien llenó mi alma con la dulzura, ternura y misericordia de su Amor. En vuestra ultima hora cambiaré la amargura de la muerte, por deleite y dulzura Divina. 

             Nuestra Madre Amantísima también reveló a Santa. Getrudes: “A cada alma que fielmente ore las Tres Avemarías,  yo me apareceré a la hora de su muerte en un esplendor tan extraordinario que llenará su alma de consuelo Celestial. (Tomado de la Librería de Nuestra Señora del Rosario)

 OFRECIMIENTO
Dulcísima Maria
por ti a Jesús ascienda
esta sencilla ofrenda
de nuestro pecho fiel
Tú, nuestros pasos guía
con Dios intercesora
ahora y en la hora
de nuestra muerte 
Amén
 

 Junio 1, 2006
Guayaquil

        “Hija Mía, quiero que escribas en San Marcos Capítulo 16, versículos 12-13: Jesús aparece a dos de sus discípulos.- “ Después de esto, Jesús se apareció en otra forma a dos de sus discípulos que iban caminando por el campo. Estos fueron y avisaron a los demás, pero tampoco a ellos les creyeron.”

       Pasa a San Marcos Capítulo 16, versículos 14-18: El Encargo de Jesús a los Apóstoles. “Más tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras ellos estaban sentados en la mesa, los reprendió por su falta de fe y su terquedad, ya que no creyeron a los que lo habían visto resucitado.  Y les dijo: vayan por todo el mundo y anuncien a todos este mensaje de salvación, el que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea, será condenado. Y estas señales acompañarán a los creen... en mi nombre expulsaran demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les harán daño; además pondrán las manos sobre los enfermos y éstos sanarán.Fin del Mensaje. 

     Jesús habla a Rosa: Si los Pastores a quienes impuse las manos y los consagré en el Sacerdocio, hoy no creen en lo que está escrito en las Sagradas Escrituras, que impondrán manos y sanarán enfermos, si no creen en lo que les dije cuando estuve con vosotros, entonces tampoco creerán los que están hoy al servicio del Atrío del Señor. ¿Cómo podemos creer en Dios y decir que seguimos su camino sino sabemos cumplir lo que está escrito en las Sagradas Escrituras, tampoco creerán cuando Jesús vuelva de nuevo.  Vosotros lo crucificaréis de nuevo  porque  no creéis que Él puede hacer milagros a través de los siervos que os dejó y a través de sus Sacerdotes, si no veis que Dios pueda hacer esos milagros, entonces no podéis ser servidores de Cristo. Como en el pasado os dejé a los Apóstoles, hoy os envío nuevos Apóstoles a imponer manos, ya que los pastores que os dejé para conducir y curar al rebaño no lo pueden hacer, porque están muy ocupados o no creen.

      De nuevo habla el Señor a Rosa:  Escribe en Hechos  Capítulo 1, versículos 6-8.- “Jesús les habla a los Apóstoles, los que estaban reunidos con Él, le preguntaron: Señor, ¿Vas a restablecer en este momento el reino de Israel? Jesús les contestó: No les toca a ustedes saber en qué día y en qué ocasión hará el Padre las cosas que solamente Él tiene autoridad para hacerlas; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.”

      Pasa a San Mateo Capítulo 28 versículo 19.- “Vayan, pues,  a la gente de todas las naciones, háganlos mis discípulos; bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y  enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a Ustedes. Por mi parte yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo.

       Os amo, os bendigo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia. Amén.” 

Junio 3, 2006
Guayaquil

                “Hija Mía, quiero que escribas en San Mateo: Capítulo 24, versículos 3-44: “Luego se fueron al monte de los Olivos que está al frente del templo. Jesús se sentó y los discípulos se le acercaron para preguntarle aparte, queremos que nos digas ¿cuándo va ocurrir estoy cuál será la señal de regreso y del fin del mundo? Entonces Jesús les contestó: Tengan cuidado  de que nadie los engañe, porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: ‘Yo soy’  y engañarán a mucha gente.  Ustedes tendrán noticias de que hay guerras aquí y allá, pero no se asusten así tiene que ocurrir, pero sin embargo aún no será el fin.  Porque una nación peleará con otra, un país hará guerra contra otro, habrá hambre, habrá terremotos en muchos lugares.  Pero todo eso será el comienzo de los dolores.  Entonces los entregarán a ustedes para que los maltraten y los matarán y todo el mundo los odiará por causa mía.  En aquel tiempo muchos perderán su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a otros. Aparecerán muchos falsos profetas, y engañarán a mucha gente.  Habrá tanta maldad, que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás. Pero el que siga firme hasta el fin, será salvo.   Y esta buena noticia del reino será anunciada en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan;  entonces vendrá el fin. 

                El profeta Daniel escribió acerca del terrible sacrilegio.   Cuando ustedes vean en el lugar santo -el que lee, entienda- , entonces los que estén  en Judea que huyan a las montañas, el que esté en las azoteas de su casa que no baje a sacar nada;  y el que esté en el campo que no regrese ni aún a recoger su ropa.  ¡Pobres mujeres aquellas que en tales días estén embarazadas o que tengan niños de pecho!  Pidan ustedes a Dios que no hayan de huir en el invierno ni en un día de reposo; porque habrá entonces un sufrimiento tan grande como nunca no lo ha habido desde el comienzo del mundo ni lo habrá después. Y si Dios no acortara ese tiempo, no se salvaría nadie;  pero lo acortará por amor a los que ha escogido.  Si entonces alguien les dice a ustedes: ‘Miren aquí está el Mesías’, o ‘Miren allí está’, no lo crean.  Porque vendrán falsos Mesías y falsos profetas;  y harán grandes señales y milagros, para engañar, a ser posible, hasta a los que Dios mismo ha escogido.  Ya se lo he advertido a ustedes de antemano Por eso, si les dicen:  Miren, allí está, en el desierto, no vayan;  o si les dicen:  Miren, aquí está escondido, no lo crean.  Porque como un relámpago que se ve brillar de oriente a occidente, así será cuando regrese el Hijo del hombre.  Donde esté el cadáver, allí se juntarán los buitres. Tan pronto como pasen aquellos días de sufrimiento, el sol se oscurecerá, la luna dejará de dar su luz, las estrellas caerán del cielo y las fuerzas celestiales temblarán. Entonces se verá en el cielo la señal del Hijo del hombre, y llenos de terror todos los pueblos del mundo llorarán y verán al Hijo del hombre que viene en las nubes del cielo con gran poder y gloria.  Y Él mandará a sus ángeles, para que con un fuerte toque de trompeta reúnan a sus escogidos de los cuatro puntos cardinales, desde un extremo del cielo hasta el otro.  Aprendan esta enseñanza de la higuera:  Cuando sus ramas se ponen tiernas y brotan sus hojas, se dan cuenta ustedes de que ya el verano está cerca. De la misma manera, cuando vean todo esto, sepan que el Hijo del hombre ya está a la puerta.  Les aseguro que todo esto sucederá antes que muera la gente de este tiempo. El cielo y la tierra dejarán de existir, pero mis palabras no dejarán de cumplirse.  En cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre.  Como sucedió en tiempos de Noe, así sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre.  En aquellos tiempos antes del diluvio, y hasta el día en que Noé entró en la barca, la gente comía, bebía y se casaba.  Pero cuando menos lo esperaban, vino el diluvio y se los llevó a todos.  Así sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre.  En aquel momento estarán dos hombres en el campo:  uno será llevado y el otro será dejado.  Dos mujeres estarán moliendo:  una será llevada y la otra será dejada.  Manténganse ustedes despiertos, porque no saben a qué hora va a venir su Señor.  Pero sepan esto, que si el dueño de una casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto y no dejaría que nadie se metiera en su casa a robar.  Por eso, ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos ustedes lo esperen.     

      Pasa a  Daniel, Capítulo 9, Versículo 27: “El fin llegará de pronto como una inundación y hasta el fin seguirá la guerra y las destrucciones que han sido determinadas.  Durante una semana más, él hará un pacto con mucha gente pero a mitad de la semana pondrá fin a los sacrificios y a las ofrendas. Y un horrible sacrilegio se cometerá ante el altar de los sacrificios, hasta que la destrucción determinada caiga sobre el autor de estos horrores”. (Desde aquí empieza el Tercer Secreto de Fátima).   

Junio 6, 2006
Guayaquil

      “Mis pequeños, Mis pequeñas criaturas,  hoy no era día para que vuestra madre Amantísima se apareciera en este pequeño lugar, donde tantas criaturas sacrifican horas de sus labores para venir a servir al Bien Amado.

      Vosotros no sabéis cuánto sufre vuestra Madre Amantísima al ver lo que se avecina para la humanidad y es por eso, pequeños Míos, que os quiero a todos rendidos, rendidos alrededor de vuestro Padre Celestial, esperando con amor las cosas que van a ocurrir, porque todo, todo tendrá que cumplirse. Lo que está escrito en las Sagradas Escrituras  se cumplirá, pequeños Míos, y vuestra Madre tendrá que aparecer en todas partes del mundo para traeros y cobijaros bajo Su manto, para poder salvar a todos los que caminan en la luz, que son muchos.  No creáis que la maldad ha corrompido a la humanidad totalmente, hay muchos que son servidores de Cristo y servidores de la Madre Amantísima para que vosotros os convirtáis y no hagáis que vuestra Madre derrame más lágrimas en el mundo.

      Orad, Orad, la oración trae paz, mucha paz, a los corazones de Mis hijos, de aquellos que escogí para seguir el camino del amor que el Bien Amado os ha enseñado. Muchas personas no creen en las manifestaciones de vuestra Madre, no creen, pero Yo os aseguro que va a llegar un momento en que vosotros os arrepentiréis de  no aceptar  los mensajes que Él os manda.

       Recordad que en cada lugar donde se manifiesta vuestra Madre Amantísima será refugio para que los seres humanos puedan cobijarse y puedan resguardarse de los dolores que vendrán. 

      Recordad que en cada aparición Mariana, pequeños míos, Yo escogeré a Mis sacerdotes, escogeré a los Oblatos que servirán en la nueva era, no en la nueva era que ha hecho el hombre, sino  la nueva era que hará Jesús cuando regrese a restaurar Su Iglesia y a restaurar los corazones de cada ser humano.

      Vosotros tenéis que orar por vuestras criaturas, por vuestros hijos, aprended a darles la bendición a cada uno cuando salen de sus hogares,  porque vosotros, pequeños Míos, no sabéis si volveréis a verlos, consagradlos en vuestros corazones al Inmaculado Corazón de María y al Eucarístico Corazón del Bien Amado; confesaos para que podáis recibir la Sangre y el Cuerpo del Bien Amado que por eso murió en la Cruz.

       Dad gracias todos los días de vuestras vidas porque vuestra Madre puede aparecerse en todas partes, para poder salvar a muchos que están dispersos.  No creáis que esta pequeña criatura que os habla y que de vez en cuando se derrumba no seguirá el camino que Dios le ha trazado, seguirá, y mientras haya un corazón que reciba a vuestra Madre Amantísima y al Bien Amad y exista la verdadera fe, os hará compartir los Evangelios  a cada uno de vosotros. 

      Hay muchas, pequeños míos, muchas almas que se levantan y que se elevan, porque son muchos los que van a perecer; he venido a anunciar este terrible momento, donde muchas personas partirán al encuentro del Bien Amado. 

      Yo, vuestra Madre,  quiero bendecir a cada uno de aquellos que sirven con verdadero amor, con verdadero sacrificio y entrega en este lugar, que no es santo porque ella [Rosa] lo haya hecho santo, sino porque Jesús lo hace Santo, pero ellos llevarán en sí, en sus corazones, la  penitencia que Dios le tiene reservada a cada uno de ellos, es mucho pequeños Míos, es mucha la mies y poco el rebaño que hay para recogerla dice Jesús, pero si vosotros os juntáis en el amor y en la verdad podréis ser unos de los escogidos para formar la nueva Jerusalén, la nueva tribu, el nuevo hombre.

       Cada uno va a recibir de manos de vuestra Madre Amantísima la bendición, pero quiero que uno de vosotros ayudéis a la pequeña criatura, que haya uno que ayude a la pequeña criatura a levantarse, para que seáis tocado.  (En este momento nuestra Madre Amantísima dio la bendición a cada uno.) 

       ¿Sabéis vosotros, antes de partir, cuántas ánimas del purgatorio se levantan en los Rosarios?  En estos momentos se me presentan para que todos aquellos que oran por las ánimas del purgatorio sigan haciéndolo con más intensidad, porque a pesar de que muchos se levantan, muchos quedan prisioneros, ve madrecita, haga rezar por las ánimas que muchas se levantarán de donde están y otras perecerán muy pronto. Amén.    

Junio 8, 2006
Guayaquil

          “Mis pequeñas criaturas, vuestra Madre Amantísima quiere salvar a toda la humanidad y todo lo que viene para ella y por eso sale en todas partes para llamaros a una unión.  Os llamo en todas partes, os llamo para cobijaros bajo mi Manto, para que podáis enderezar el camino que habéis torcido por propia voluntad.

      Regocijaos mientras que la Madre Amantísima sale en todas partes del mundo, regocijaos porque vuestro Padre Celestial es quien me trae acá, para que vosotros caminéis en la luz y no en la oscuridad.  Tenéis que saber que un día no lejano vosotros tendréis que doblar rodillas y buscar la verdad en vuestros corazones, cuando vuestro Padre Celestial se cobije en cada uno de vosotros y os veáis como sois verdaderamente.

      Regocijaos, pequeños, regocijaos mientras que vuestra Madre aparezca en todas partes del mundo, regocijaos mientras  tengáis tiempo de escuchar los mensajes que os mando a través de vuestra Madre, para que ella os pueda reunir y conjuntamente los pueda traer al misterio del Amor que es Dios Todopoderoso.

       Vosotros no sabéis lo que está pasando y lo que vendrá es grande para cada uno. La humanidad tendrá que doblar rodillas ante el Padre Celestial y pedir perdón pero con un corazón sencillo, con un corazón abierto a todo el Amor que os envío a través de vuestra Madre Amantísima y que nadie, nadie sabe reconocerla como verdaderamente es. Hoy os visitó, hoy trajo la Luz a un lugar que estaba en tinieblas, pero que siempre ha estado con la puerta abierta, para darle entrada y cabida a vuestra Madre. Vosotros no sabéis lo que vais a recibir de ahora en adelante.

      Tenéis que confesaros, estar en paz, sin mirar a ese con quien vosotros os estéis confesando de vuestros pecados, para tener derecho a recibir en vuestros corazones al Espíritu Divino de Dios. Tenéis que arrepentiros de las cosas vanas que hacéis por el mundo y cobijaros en el Amor de Vuestro Padre Celestial a través de vuestra Madre Amantísima.

      Hoy respeté la advocación de la Virgencita como vosotros la llamáis; no era el momento de hablar, hoy escogí este momento porque hay algunas personas que no han presenciado nunca lo que significa una revelación de vuestra Madre.

      Y vosotros, Mis pequeños, tenéis que abrir vuestros corazones a la Santísima Virgen para que ella con su Manto os cubra y os proteja a cada uno en cada uno de vuestros hogares.

      Orad, Orad el Rosario, pequeños Míos, que será lo único que los protegerá en el día del juicio que se celebrará, porque todo lo que está escrito, escrito está y se cumplirá. Nada, nada  pasará sin que muchos de vosotros seáis testigos de lo que pronto ocurrirá, pero tenéis que estar preparados en oración en vuestros hogares, en vuestras casas con vuestros hijos, conduciéndolos por el camino del Amor, pero Yo os digo en este día que aquí hay una criatura que está bendecida desde el vientre de su mamá y es este que está aquí, él está bendecido desde el vientre de su madre y no podréis evitar que un día reciba un llamado al que él responderá porque es diferente a todos los otros. 

      En este momento, Mis pequeños, estáis recibiendo una bendición de Vuestra Madre Amantísima, que os ama y os bendice en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén” 

Junio 16, 2006

      “Hija Mía, escucha, sé que estás muy triste, no es extraño, cuando el hombre sigue el camino de Dios se encuentra a cada momento con mucha tristeza y muchos desengaños, pero si recuerdas a Jesús, cuántos desengaños sufrió, cuántas traiciones y a todos Él los perdonaba porque de esa  forma les demostraba cuánto los quería.

      Es por eso que el que sabe perdonar, será perdonado.  ¿Recuerdas a las dos pequeñas criaturas que trataron de hacerte daño y dañar tu imagen en el país al que ibas como mensajera del amor de Jesús, vuestro Padre Celestial, y de vuestra Madre Amantísima?  ¿Las perdonaste verdad?  Si no fueras así sería imposible que siguieras Mis huellas.  Nunca dejes de perdonar o de pedir perdón cuando sientas que lastimas a alguien sin querer.

      Por eso es que quiero que escribas en 2 de Corintios, Capítulo 5, versículos 20-21:  “Así que somos embajadores de Cristo, lo cual es como si Dios mismo les rogara a ustedes por medio de nosotros.  Así pues, en el nombre de Cristo les rogamos que se pongan en paz con Dios.  Cristo no cometió pecado alguno;  pero por causa nuestra, Dios lo trató como al pecado mismo, para así, por medio de Cristo, librarnos de culpa.”

      Pasa al Capítulo 6, versículos 1-2 de 2 de Corintios:  “Ahora pues, como colaboradores en la obra de Dios, les rogamos a ustedes que no desaprovechen la bondad que Dios les ha mostrado..  Porque Él dice en las Escrituras:  ‘En el momento oportuno te escuché;  en el día de la salvación te ayudé”  En el renglón 12 del Capítulo 49, versículo 7 de Isaías, digo:  “Porque Yo, el Señor, el Dios Santo de Israel, te elegí y cumplo mis  promesas.”

      Vuelve a 2 de Corintios, Capítulo 6, versículos 3-4:  “En nada damos mal ejemplo a nadie, para que nuestro trabajo no caiga en descrédito.  Al contrario, en todo damos muestras de que somos siervos de Dios, soportando con mucha paciencia los sufrimientos, las necesidades, las dificultades,.”  Pasa a los versículos 8-10:  “Unas veces se nos honra y otras se nos ofende;  unas veces se habla bien de nosotros, y otras veces se habla mal.  Nos tratan como a mentirosos, a pesar de que decimos la verdad.  Nos tratan como a desconocidos, a pesar de que somos bien conocidos.  Estamos medio muertos, pero seguimos viviendo; nos castigan, pero no nos matan.  Parecemos tristes, pero siempre estamos contentos;  parecemos pobres, pero hemos enriquecido a muchos;  parece que no tenemos nada, pero lo tenemos todo.”

      Hija Mía, no te sientas sola ni triste nunca, porque aunque no me veas, Yo estoy ahí contigo;  limpia tu llanto, te doy consuelo, olvido, un arranque de ira alguna que otra vez, pero recuerdo todo lo bueno que otros no miran.  ¿Sabes?  Hay quien ve una mancha negra en una sábana blanca, pero no ve la blancura que la adorna.  Duerme, ya es tarde.

      Te bendigo, soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia.  Amén.”

Junio 17, 2006

      “Hija Mía, quiero que escribas en 1 de Corintios, Capítulo 1, versículos 18-19: “El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz parece una tontería a los que van a la destrucción;  pero este mensaje es poder de Dios para los que vamos a la salvación.  Como dice la Escritura:  ‘Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré el entendimiento de los entendidos”.

      En Romanos, Capítulo 1, versículo 16-:  “No me avergüenzo del mensaje del Evangelio, porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero también los que no lo son.”

      En Isaías, Capítulo 29, versículo 14, os digo:  “Por eso, con prodigios y milagros dejaré otra vez maravillado a este pueblo  La sabiduría de sus sabios y la inteligencia de sus inteligentes desaparecerán.”

      Pasa a 1 de Corintios, Capítulo 1, versículo 21:  “Dios, en su sabiduría, dispuso que los que son del mundo no le conocieran por medio de la sabiduría humana;  antes bien, prefirió salvar por medio de su mensaje a los que confían en Él, aunque este mensaje parezca una tontería.”   Pasa al versículo 26:  “Hermanos, deben darse cuenta de que Dios los ha llamado a pesar de que pocos de ustedes son sabios según los criterios humanos, y pocos de ustedes son gente con autoridad o pertenecientes a familias importantes.  Y es que, para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos;  y para avergonzar a los fuertes, ha escogido a los que el mundo tiene por débiles.  Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo.  Así, nadie podrá presumir delante de Dios.”

      Vuelve al versículo 6 del mismo Capítulo 1:”De manera que el mensaje acerca de Cristo ha llegado a ser una realidad en ustedes.”

      Por eso, pequeña Mía, Yo te di este camino lleno de espinas;  no tienes sabiduría, ni te haces; no tienes nada porque siempre fuiste pobre, no eres teóloga, eres simple, sencilla, alegre de carácter, pero no tienes ínfulas de grandeza;  así te escogí en el vientre de tu madre.  No crezcas, sigue siendo pequeña y humilde.  Los ciegos de espíritu nunca verán a Dios, ni los pobres de alma.

      Os amo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia.  Amén.”

Junio 26, 2006

      “Hija Mía, no pienses que tú podías escapar de escribir en el Evangelio, en Romanos, Capitulo 1, versículos 16-32, porque esto tenía que ser escrito mucho antes porque los hombres de hoy en nada se diferencian de los hombres que caminaron en la antigüedad con el Bien Amado.

      Siempre os he dicho que del cielo viene el premio o el castigo para el hombre, porque el hombre de hoy como el de ayer no quiere entender que la fe es un dogma:  creer en aquello que no se ve, porque es a través de la fe que el hombre será salvo.  Arrimaos a la fe que Yo os haré caminar siempre en la Luz.

      Escribe, pequeña, que Yo estoy en cada uno de los versículos de las Sagradas Escrituras, porque te escogí porque no sabías nada y así seguirás, y así será porque Yo doy sabiduría a los no entendidos y a los genios los convierto en tontos

      Romanos, Capítulo 1, versículos 16-32:  “Pues vemos que el terrible castigo de Dios viene del cielo sobre toda la gente mala e injusta, que con su maldad impide que se conozca la verdad.  Lo que de Dios se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado;  pues lo invisible de Dios se puede conocer, si se reflexiona en lo que Él ha hecho.  En efecto, desde que el mundo fue creado, claramente se ha podido ver que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin.  Por eso los malvados no tienen disculpa.  Pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado como a Dios ni le han dado gracias.  Al contrario, han terminado pensando puras tonterías, y su necia mente se ha quedado a oscuras.  Dicen que son sabios, pero son tontos, porque han cambiado la gloria del Dios inmortal por imágenes del hombre mortal, y hasta por imágenes de aves, cuadrúpedos y reptiles.  Por eso, Dios los ha abandonado a los impuros deseos que hay en ellos, y han cometido unos con otros acciones vergonzosas.  En lugar de la verdad de Dios, han buscado la mentira, y han honrado y adorado las cosas creadas por Dios y no a Dios mismo, que las creó y merece alabanza por siempre.  Así sea.  Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas.  Hasta sus mujeres han cambiado las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza;  de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer y arden en malos deseos los unos por los otros.  Hombres con hombres cometen acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo de su perversión.  Como no quieren reconocer a Dios, Él los ha abandonado a sus perversos pensamientos, para que hagan lo que no deben.  Están llenos de toda clase de injusticia, perversidad, avaricia y maldad.  Son envidiosos, asesinos, pendencieros, engañadores, perversos y chismosos.  Hablan mal de los demás, son enemigos de Dios, insolentes, vanidosos y orgullosos;  inventan maldades, desobedecen a sus padres, no quieren entender, no cumplen su palabra, no sienten cariño por nadie, no saben perdonar, no sienten compasión.  Saben muy bien que Dios ha decretado que quienes hacen estas cosas merecen la muerte;  y sin embargo las siguen haciendo, y hasta ven con gusto que otros las hagan.”
      Os amo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia.  Amén.”