Junio 2006
Mensaje Mensual de Nuestra Madre Amantísima para
todos sus Hijos
Junio 13, 2006
“Mis
pequeñas criaturas, cuánto gusto siente vuestra Madre Amantísima cuando
vosotros oráis con tanto placer estos Misterios del Rosario, donde vuestra
Madre glorifica al Bien Amado.
“La
sierva del Señor piensa que puede gobernar los Mensajes de la Virgen cuando
dice que recibiría en alocución esos Mensajes. Yo le tiendo trampas de
amor para que ella lo reciba sin que se dé cuenta que verdaderamente Estamos
aquí. Ella piensa, ‘Me va hablar, me voy a escuchar, voy a saber lo que
dice’, pero no sabe que vuestro Padre Celestial es quien gobierna su alma, su
mente y las cuerdas vocales de ella para que de nada se entere, para que sólo
vuestra Madre os hable y os dé los Mensajes que quiero que vosotros hoy escuchéis.
“Vuestra
Madre, a través de Bien Amado Jesús, os dice que Él os dio en el Bautizo el
Espíritu Divino de Dios para que vosotros estuvieseis llenos de ese Espíritu
que os guardaría de cualquier peligro que os amenace cuando camináis en la
Luz.
“Dios
os dice hoy que tenéis que caminar en la Luz en estos días críticos de la
humanidad tenéis que revestirse con la Armadura del Espíritu Santo para que
podáis protegeros de todas las acechanzas del enemigo, que está también
suelto en la humanidad, tratando de llevarse las almas de las criaturas que Dios
ha elegido para que caminen en todas las apariciones de Maria. Vuestra
Madre os visita con frecuencia en todos partes del mundo para traeros a Su amor,
a ese ágape de amor que Él os regaló en la Cruz.
“Se
dio como un ágape, como un regalo a cada uno de vosotros en vuestros corazones,
como cuando el Espíritu Santo se derramó sobre los apóstoles. También
les dio a ellos [los sacerdotes]el poder de imponer las manos para que los
hombres recibieran las bendiciones y sanaciones que os traigo.
“Ellos
las tienen escondidas en aquellas sotanas que tienen puestos donde ponen sus
manos en vez de imponérselas a los enfermos en los hospitales o en las casas.
Dondequiera que haya una aparición tiene que haber un sacerdote, un pastor para
que guíe el rebaño y para que le imponga sus manos, pero al no estar ellos
tengo que escoger a pequeñas criaturas que nada saben, que ninguna sabiduría
han recibido para que hagan aquello que vuestros sacerdotes deberían
llevar a cabo.
“Hoy,
la Iglesia, hijos Míos, estáis haciendo lo mismo que hiciera en tiempo atrás:
Persiguiendo a los verdaderos pastores que os dejé para guiar al rebaño,
porque son Oblatos de vuestra Madre Amantísima. Persiguen a aquellos que
dan Mensajes de amor, que imponen manos, que llevan estigmas, estigmas reales
que brotan de su cuerpo, y los estigmas invisibles que son de vuestra Madre,
aquellas que no se ven pero que duelen igual que las que salen hacia afuera. Los
esconden los sacerdotes, los persiguen y los maltratan para que no sigan el
verdadero Camino que Jesús dejó a través de ellos.
“Vuestra
Madre os continuará diciendo, a tiempo y a destiempo, que vosotros tenéis que
hacer el Rosario meditado. Meditad cada Misterio y vivid el momento de ese
Misterio para que el Espíritu Santo, como está haciendo en este momento, se
derrame en cada uno de vuestros hogares y de vuestras familias.
“Recordad
que mientras vosotros caminéis en la Luz, vuestra Madre continuará con
vosotros en el mundo. Pero cuando el hombre se acerque a la oscuridad, será
el momento grande en que Jesús tendrá que volver para poner en orden toda Su
casa – todos Sus santuarios y toda la Iglesia que Él os dejo para que
vosotros os refugiéis en ellas, pero que las mantienen cerradas todo el
tiempo y sólo son abiertas cuando van a dar los Evangelios, que también han
sido cambiados.
“Hoy
vengo contenta, a pesar de que Mi Corazón arde de tristeza al ver tantos niños
abusados, explotados, violados, asesinados y tomados como rehenes en todas
partes, para satisfacer los gustos bestiales de los hombres que caminan en la
oscuridad, en las drogas y en el vicio del alcohol.
“Vuestra
Madre no sufre en el Cielo; sufre cuando baja a la tierra y ve en los corazones
de Sus hijos cómo muchos vienen, unos por rebeldía y otros por averiguar si es
verdad o si es mentira. Para aquellos que vienen con esas condiciones, os
digo que recibiréis lo que vosotros venís a buscar.
“Pero
estoy feliz. Mi Corazón está rebosando de felicidad porque la pequeña
criatura tuvo que salir como los apóstoles a predicar en otras partes, en un
lugar donde verdaderamente se siente el Espíritu Divino. Cada una de Mis
pequeñas criaturas que visité ahí se manifestaba la gloria de vuestra Padre
Celestial. [Rosa recientemente regresó del Ecuador.]
Mi
Corazón está contento, a pesar del dolor, porque dejó sembrado en los
corazones de las personas del país que visitó y regresó lo llenó de amor
hacia la Virgen, de amor hacia el Amado, de amor hacia la Iglesia y hacia los
verdaderos sacerdotes que cumplen el misterio del amor en cada Misa, en cada
Sagrada Eucaristía, pero también lastimado Mi Corazón, porque se profana
también en un lugar el Sagrado Cuerpo del Bien Amado. Pero cuando se peca
por ignorancia no se peca; cuando se peca cuando se conoce la verdad, entonces
se peca setenta veces.
[Rosa
empezó a llorar.] “Recordad, no tengáis miedo; sentados tranquilos.
Cuando finalice de dar el Mensaje, os impongo Mis Manos en aquellos que están
graves, y no será una bendición sino una imposición, para que despierten al
amor de Jesús.
“Recordad
que grandes acontecimientos se acercan para la humanidad. Habrá muchos
desastres; se llevarán muchas vidas y se perderán. Pero los que se
salven será para la gloria y honra del Bien Amado. No tengáis miedo y
orad por los damnificados del mundo entero, por el hambre, por la miseria, por
los huérfanos de guerra, por los secuestrados hombres, mujeres y niños, por la
paz, no sólo la paz en el mundo, sino la paz en cada hogar del ser humano y en
cada familia. [En este momento, empezó a llover fuerte.]
“El
Espíritu Santo se derramó sobre cada uno de vosotros. Vamos a terminar.
Entra a la casa para imponer las Manos a los enfermos allá adentro.
“En
el Nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amen.
Mensaje Mensual de Nuestra Madre Amantísima para
todos sus Hijos
Mayo 13, 2006
“Mis
pequeñas criaturas, que día tan maravilloso en que Dios ha hecho posible que
en este pequeño lugar pueda manifestar el Padre Celestial Su Gloria, para que
todos las pequeñas criaturas que verdaderamente tengan fe puedan recibir el
privilegio de sentir en cada uno de vuestros corazones el amor, el infinito amor
que vuestra Madre Amantísima os viene haciendo en un regalo de amor al
hombre cuando hizo posible que en Su Vientre Virginal se pudiera concebir la
obra de Dios hecha carne. Es imposible a los ojos del hombre pensar que
Dios mismo hizo Su primer templo en el Vientre de la más pequeña de las
criaturas que es vuestra Madre. Ahí se hizo Carne, se hizo Verbo, se hizo
Espíritu Divino para regalaros a vosotros en la Cruz una nueva vida, una vida
llena de entrega al Eucarístico Corazón de Él y al Inmaculado Corazón de María,
vuestra Madre Amantísima.
“Vuestra
Madre viene regando en el mundo entero las bendiciones con cada pétalo de rosas
que vosotros recibáis con amor, esas rosas que son producto del milagro
de la naturaleza Divina que es Dios. En cada uno de esos pétalos, vuestra
Madre os regala un pedacito de Su amor y aquellos que están enfermos reciben
también la sanación con cada pétalo de rosas que vosotros ingerís en
esos milagrosos cocimientos que vuestra Madre os ha mandado a tomar.
“Recordad
cada uno de vosotros que es la fe la que os sana, la fe en lo que
vosotros estáis recibiendo en estos momentos en este pequeño lugar y en muchas
partes del mundo donde aparezco para daros el Mensaje de vuestro Amado Jesús.
“Quiero
que vosotros recordéis siempre que Dios mismo se tuvo que encarnar en vuestra
Madre Amantísima para darle rostro a Su Espíritu Divino que nadie nunca vio.
“Dios
se hizo hombre para poderos llevar al Camino de la Luz. Recordad cuando
Jesús Nació del Vientre de Maria, vuestra Madre, se hizo Luz. Ese es el
misterio más grande. Uno de ellos donde Dios se hizo luz al nacer y traer
esa Luz a este mundo convulsionado de ambición, de egoísmo, de fanatismo, de
cultos que nada tienen que ver con lo que está escrito en las Sagradas
Escrituras. Dios mismo tomó Carne y se hizo hombre para poderos guiar
hacia la Luz, que son Sus Evangelios, a través de los apóstoles y
anteriormente, sin rostro, a los profetas del Antiguo Testamento.
“El
hombre se tiene que arrimar a esa Luz grandiosa que os traigo, a esa Luz que no
respetáis. Vosotros no respetáis las bendiciones que trae vuestra Padre
Celestial al mismo mundo que creó y al hombre que hizo a su semejanza y manera
para poderlo llevar al conocimiento de la Verdad que está escrita en las
Sagradas Escrituras.
“En
un Vientre Virginal, vuestro Padre se hizo hombre para que cada uno de vosotros
tuviera que seguir una luz porque el hombre estaba a oscuras y cuando llegó
la Luz se abrieron para el mundo las bendiciones que vuestro Padre Celestial os
trae en cada bautizo, a través del Hijo. Cuando vosotros acudís en masa
a recibir el bautismo, ahí se recibe la muerte de todos los pecados para
renacer a una verdadera luz que es la del Espíritu Divino del Padre, del Hijo,
y del Espíritu Santo.
“Tenéis
que prepararos en vuestros hogares porque este es tiempo de espera al Pentecostés.
Vosotros recibiréis señales que os dará vuestro Padre Celestial. Este
es el tiempo de los incendios y de las tormentas para que recordéis que cuando
murió el Bien Amado en la Cruz, del cementerio salieron de las tumbas los
muertos, la tierra se abrió, el cielo se conmovió y hubo tornados, truenos,
relámpagos, para que vosotros podáis entender que cada año se repetirán con
más furia porque la naturaleza se cobrará lo que el hombre le ha robado..
“Mis
pequeñas criaturas, los seres humanos no tienen recursos para ocupar hogares y
poder vivir en ellos porque la maldad del hombre es más grande que la fe de
creer que un día todos tendréis que dar a Dios respuesta a todo lo que Él os
dio para el regocijo y la glorificación de Su Nombre.
“Es
por eso que se acercan guerras en todos partes; se acercan fuertes
tormentas que destruirán grandes cantidades de hogares. Se convulsionarán
los países y habrá muchos muertos porque el hombre nació del polvo y al polvo
tendrá que volver por su negación a la Verdad.
“Tenéis
que doblar rodillas allí en el Santísimo Sacramento que vosotros no respetáis,
porque lo habéis expuesto para acumular grandes cantidades de riquezas que no
sirven para ayudar ni a las viudas, ni a los huérfanos, ni a los hambrientos.
“Si
cada uno de vosotros pensarais en aquellos que no tienen nada que llevarse a la
boca, ni con qué tapar el frío que los envuelve, entonces, Mis pequeñas
criaturas, serían mejores hombres, mejores seres humanos, y volverían al
Camino de ese Pequeño que nació para daros la Luz y para que vosotros, con
todo aquello que Dios os dio para regocijo, no se convierta en llanto y en
crujir de dientes.
“Todo
lo que está escrito en las Sagradas Escrituras se va a cumplir. Todo se
cumplirá porque el hombre está alejado de Dios, se ha alejado de todo lo que
mencione a Dios. Lo bueno es malo, lo malo es bueno. Hoy vosotros no
sabéis quiénes son vuestros enemigos porque los tenéis pegados a vuestros
hogares y no os dais cuenta, cuando abráis vuestros ojos a la realidad, vais a
ver cada uno, que no tendréis tiempo ni siquiera de arrepentiros por las
ofensas que infringís al Padre Celestial, que se cobijó en el Vientre de Maria
para que Ella fuera Tabernáculo de Amor del Espíritu Divino, Cordero que se
daría en sacrificio en un ágape de amor para cada uno de vosotros. Si os
arrepentís a tiempo, os podréis salvar.
“Os
anuncio: Guardad cada uno de vosotros alimentos y medicamentos naturales de los
que el hombre se ha olvidado, que no se echen a perder y no hagan daño al
cuerpo. Vosotros debéis conservar agua en vuestros hogares, dinero, que
podáis usar en los momentos difíciles que se acercan para la humanidad.
“Hoy,
para terminar Mis pequeños, quiero daros una nueva misión. Cada uno de
vosotros una vez el día debéis orar el Rosario de las tres Ave Marías.
Propagadlo: un Padre Nuestro, tres Ave Marías (en vez de diez) y un Gloria al
Espíritu Divino y ponedle a Maria cada una de las cosas que tengáis en
vuestros corazones. Si vosotros lo oráis todos los días de vuestras
vidas, no seréis abandonados en el momento crítico de vuestra existencia.
“Os
bendice vuestra Madre en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Pero también vuestro Padre Celestial os quiere advertir que si no cambiáis
vuestros corazones llenos de dureza, ambiciones, maldad, aberraciones sexuales y
ofensas al Nombre de Jesús, no vais a tener tiempo un día de arrepentiros.
“Arrepentios
a tiempo para que cada uno de vuestros pecados os sean perdonados por Dios.
Id a los sacerdotes, no os fijéis que son hombres como vosotros, claro que son
hombres, pero fueron escogidos para que lo que ataran en la tierra fuese atado
también en el cielo. Dios puso a los sacerdotes para que vosotros
los hombres humillarais vuestra humanidad y pidierais su intercesión ante Dios.
“Os
bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.”
Mayo 13, 2006
(El mensaje continúa)
Para
las personas que se asustaron con este Mensaje, Jesús da una respuesta a través
de las Sagradas Escrituras en la Carta de San Pablo a
los Efesios, Capitulo 6,
Versículos 10-18: “Y ahora, hermanos, háganse
fuertes en unión con el Señor, por medio de su fuerza poderosa. Protéjanse
con toda la armadura que Dios les ha dado, para que puedan estar firmes contra
los engaños del diablo. Porque no estamos luchando contra gente de carne
y hueso, sino contra malignas fuerzas espirituales del cielo, las cuales tienen
mando, autoridad y dominio sobre este mundo oscuro. Por eso, tomen la
armadura que Dios les ha dado, para que puedan resistir en el día malo y, después
de haberse preparado bien, mantenerse firmes, revestidos de la verdad y
protegidos por la rectitud. Estén siempre listos para salir a anunciar el
mensaje de la paz. Sobre todo, que su fe sea el escudo que los libre de
las flechas encendidas del maligno. Que la salvación sea el casco que
proteja su cabeza, y que la palabra de Dios sea la espada que les da el Espíritu
Santo. No dejen ustedes de orar, rueguen y pidan a Dios siempre, guiados
por el Espíritu. Manténganse alerta, sin desanimarse, y oren por todo el
pueblo de Dios.”
Mayo
5, 2006
Noche de vigilia
Mis pequeñas
criaturas cuánto se alegra mi Corazón al ver a cada uno de vosotros honrando a
Vuestra Madre Amantísima en una plegaria de amor, para engrandecer la esperanza
y la fe entre cada uno de vosotros y a las criaturas a quien vosotros podéis
hablar de aquellas cosas que recibís en cualquier lugar donde vuestra Madre
Amantísima os aparece. Vosotros sois los hijos que el Bien Amado ha
escogido para que esta pequeña criatura os conduzca al camino del amor.
Vosotros
sois un rebaño que estaba disperso, andabais por el mundo cumpliendo con los
deberes que vuestra Iglesia, que sois todos vosotros os mandaba, pero que cada
uno andaba regado como las ovejas que no tienen pastor quien las guíe.
No creáis ninguno de vosotros que a Vuestra Madre no le ha costado trabajo
hablaros. La pequeña ha estado enferma, aunque vosotros no los creáis son días
de angustia para ella, de zozobra, hasta de resentimiento con Vuestra Madre,
porque vosotros sabéis que ella tiene su cabeza dura, casi siempre quiere hacer
las cosas a su manera, y tiene que ser a la manera de Dios y del Bien Amado que
es uno solo.
Vosotros
tenéis que orar lo mismo por vuestros sacerdotes que necesitan tanta oración,
esa iglesia dispersa por el mundo y que se están derrumbando sus cimientes y
han dispersado a todas las ovejas que Vuestro Padre Celestial ha dejado.
Hijitos,
hijitos queridos, el hombre está atravesando situaciones difíciles en estos
momentos y Vuestro Padre os quiere decir también que tenéis que ser firmes en
la fe. Se están acercando momentos grandes para que el hombre pierda la
fe en Vuestro Padre Celestial. Están sembrando la semilla de la discordia
entre la iglesia y los hombres. Vosotros seréis los que tendréis que
escoger el camino, porque muchos serán separados, separados de la pequeña y de
Vuestra Madre y Dios os quiere juntos.
Vuestro Padre Celestial os quiere a todos juntos, no los quiere dispersos por ahí,
escudriñando donde está la verdad y donde está la mentira. Os voy a
sorprender a cada uno, porque todos estáis dormidos, dormidos en la fe y no
queréis escuchar todo lo que vuestro Padre Celestial os dice a través de los
mensajes, no sólo en este lugar, pequeño y muchas veces abandonado por todos
los hombres, cuando debieran de estar de rodillas ante todas las apariciones de
vuestra Made Amantísima que viene a traeros el mensaje del amor, de ese amor
que vosotros rechazáis muchas veces y no sentís en vuestros corazones ni
siquiera el remordimiento por haberse apartado de la verdad y del camino.
Vosotros tenéis que estar unidos en oración perpetua en vuestros hogares, con
vuestras pequeñas criaturas.,
Preparaos en oración, en confesión. Recordad cada uno de vosotros que en
vuestras cabezas está vuestro cerebro y ese será el mejor hueste que tendréis
cada uno para discernir dónde está la verdad y dónde está la mentira.
Recordad
que el mundo esta rodeado de Ángeles de la luz, pero ellos también están
siendo vigilados por los ángeles de la oscuridad que tratarán de impedir que
se cumpla lo que está escrito en las Sagradas Escrituras.
Orad,
confesad y tomad el cuerpo del Bien Amado en vuestra boca y no en las
manos, porque todo el que infrinja la ley será borrado como el polvo del
desierto, con ese mismo polvo donde muchas veces Jesús se arrastró en los
cuarenta días que estuvo orando y enfrentándose a la malignidad para poder
salvaros a todos vosotros cuando murió en la Cruz.
No
hagáis nada de lo que ofenda a vuestro Padre Celestial porque a cada uno os
tomaré cuentas si vosotros no os mantenéis firmes, firmes en la fe, firmes en
el amor, firmes orando por los sacerdotes que verdaderamente siguen el camino
que tracé para ellos a través de los Evangelios.
Hoy
muchos sacerdotes se quieren hacer dioses ellos mismos y apartan de su lado a
aquellos verdaderos sacerdotes sacrificados, que verdaderamente evangelizan y no
cambian ni una sola palabra de lo que está escrito en las Sagradas Escrituras.
Orad,
todos vosotros cuando recibís el bautismo, sois resucitados en la luz y en el
amor en ese bautismo con el Espíritu Santo, apartados de la oscuridad y la
maldad. Haced honra a Aquel que os dejó el legado de su vida para
salvaros, cuando vosotros os confeséis para poder comulgar.
Mi
pequeña, ella ama mucho a la Virgen. Todo aquel que ama a la Virgen se acerca más
al Padre Celestial y a su Hijo Amado.
Vosotros
tenéis que hacer algo que os indicaré: Hay un Rosario pequeñito de las
tres Avemarías que cada uno de vosotros podéis orar diariamente, dondequiera
que os encontréis. Se llama el milagro de las tres Avemarías.
Recordad, recordad, el milagro de las tres Avemarías, es un pequeño oratorio
para la Madre Amantísima que tanto os ama. Ella escuchará las tres Avemarías;
el milagro que pidáis, lo que queráis y veréis cómo Maria obra ese milagro
en vosotros, y podéis proclamarlo. Orad el Rosario de las tres Avemarías
diariamente.
Os
bendeciré, os quiero tocar antes de elevarme. Os amo, no os preocupéis
por averiguar quien es el que habla, porque somos Tres, Padre, Hijo y Espíritu
Santo y Maria Tabernáculo de Amor de las Tres Avemarías.
Os
bendigo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
LA DEVOCION A LAS TRES AVEMARÍAS
Esta practica fue revelada a santa Matilde (centuria 13) mientras ella oraba
pidiéndole a la Santísima Virgen Maria que la asistiera en la ultima hora de
su muerte. La Virgen Maria se le apareció y le dijo: “Ciertamente lo
haré. Pero quiero que pongas en practica diariamente la devoción
tres Avemarías
La primera será en honor a Dios Padre, quien en su omnipotencia elevó mi alma
por encima de cualquier criatura, que después de Dios Trino, yo tengo el poder
más alto en el cielo y en la tierra. En la hora de vuestra muerte
yo usaré ese poder de Dios Padre para mantener alejado cualquier poder hostil
lejos de vosotros.
La segunda Ave Maria se dirá en honor de Dios Hijo, quien me enseñó su
insondable Sabiduría. A la hora de vuestra muerte yo iluminaré su alma
con la luz de la Sabiduría para que toda la oscuridad de la ignorancia y el
error sean disipados.
La tercera Ave Maria será en honor de Dios Espíritu Santo quien llenó mi alma
con la dulzura, ternura y misericordia de su Amor. En vuestra ultima hora
cambiaré la amargura de la muerte, por deleite y dulzura Divina.
Nuestra Madre Amantísima también reveló a Santa. Getrudes: “A cada alma que
fielmente ore las Tres Avemarías, yo me apareceré a la hora de su muerte
en un esplendor tan extraordinario que llenará su alma de consuelo Celestial. (Tomado
de la Librería de Nuestra Señora del Rosario)
OFRECIMIENTO
Dulcísima Maria
por ti a Jesús ascienda
esta sencilla ofrenda
de nuestro pecho fiel
Tú, nuestros pasos guía
con Dios intercesora
ahora y en la hora
de nuestra muerte
Amén
Junio 1, 2006
Guayaquil
“Hija
Mía, quiero que escribas en San Marcos Capítulo 16,
versículos 12-13: Jesús aparece a dos de sus discípulos.-
“ Después de esto, Jesús se apareció en otra forma a dos de sus discípulos
que iban caminando por el campo. Estos fueron y avisaron a los demás, pero
tampoco a ellos les creyeron.”
Pasa
a San Marcos Capítulo 16, versículos 14-18:
El Encargo de Jesús a los Apóstoles.
“Más
tarde se apareció Jesús a los once discípulos, mientras ellos estaban
sentados en la mesa, los reprendió por su falta de fe y su terquedad, ya que no
creyeron a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: vayan por todo
el mundo y anuncien a todos este mensaje de salvación, el que crea y sea
bautizado será salvo; pero el que no crea, será condenado. Y estas señales
acompañarán a los creen... en mi nombre expulsaran demonios; hablarán nuevas
lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les harán
daño; además pondrán las manos sobre los enfermos y éstos sanarán.” Fin del Mensaje.
Jesús
habla a Rosa:
Si los
Pastores a quienes impuse las manos y los consagré en el Sacerdocio, hoy no
creen en lo que está escrito en las Sagradas Escrituras, que impondrán manos y
sanarán enfermos, si no creen en lo que les dije cuando estuve con vosotros,
entonces tampoco creerán los que están hoy al servicio del Atrío del Señor.
¿Cómo podemos creer en Dios y decir que seguimos su camino sino sabemos
cumplir lo que está escrito en las Sagradas Escrituras, tampoco creerán cuando
Jesús vuelva de nuevo. Vosotros lo crucificaréis de nuevo porque
no creéis que Él puede hacer milagros a través de los siervos que os dejó y
a través de sus Sacerdotes, si no veis que Dios pueda hacer esos milagros,
entonces no podéis ser servidores de Cristo. Como en el pasado os dejé a los
Apóstoles, hoy os envío nuevos Apóstoles a imponer manos, ya que los pastores
que os dejé para conducir y curar al rebaño no lo pueden hacer, porque están
muy ocupados o no creen.
De
nuevo habla el Señor a Rosa: Escribe en Hechos Capítulo
1, versículos 6-8.- “Jesús les habla a los Apóstoles,
los que estaban reunidos con Él, le preguntaron: Señor, ¿Vas a restablecer en
este momento el reino de Israel? Jesús les contestó: No les toca a ustedes
saber en qué día y en qué ocasión hará el Padre las cosas que solamente Él
tiene autoridad para hacerlas; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre
ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en
toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la
tierra.”
Pasa a San Mateo Capítulo 28
versículo 19.- “Vayan, pues, a la gente de
todas las naciones, háganlos mis discípulos; bautizándolos en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo
que les he mandado a Ustedes. Por mi parte yo estaré con ustedes hasta el fin
del mundo.”
Os amo, os bendigo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia. Amén.”
Junio 3, 2006
Guayaquil
“Hija Mía, quiero que escribas en
San
Mateo: Capítulo 24, versículos 3-44: “Luego se
fueron al monte de los Olivos que está al frente del templo. Jesús se sentó y
los discípulos se le acercaron para preguntarle aparte, queremos que nos digas
¿cuándo va ocurrir estoy cuál será la señal de regreso y del fin del mundo?
Entonces Jesús les contestó: Tengan cuidado de que nadie los engañe,
porque vendrán muchos haciéndose pasar por mí. Dirán: ‘Yo soy’ y
engañarán a mucha gente. Ustedes tendrán noticias de que hay guerras
aquí y allá, pero no se asusten
así tiene
que ocurrir, pero sin embargo aún no será el fin. Porque una nación
peleará con otra, un país hará guerra contra otro, habrá hambre, habrá
terremotos en muchos lugares. Pero todo eso será el comienzo de los
dolores. Entonces los entregarán a ustedes para que los maltraten y los
matarán y todo el mundo los odiará por causa mía. En aquel tiempo
muchos perderán su fe, y se odiarán y se traicionarán unos a otros. Aparecerán
muchos falsos profetas, y engañarán a mucha gente. Habrá tanta maldad,
que la mayoría dejará de tener amor hacia los demás. Pero el que siga firme
hasta el fin, será salvo. Y esta buena noticia del reino será
anunciada en todo el mundo, para que todas las naciones la conozcan;
entonces vendrá el fin.
El profeta Daniel escribió acerca del terrible sacrilegio.
Cuando ustedes vean en el lugar santo -el que lee, entienda- , entonces los que
estén en Judea que huyan a las montañas, el que esté en las azoteas de
su casa que no baje a sacar nada; y el que esté en el campo que no
regrese ni aún a recoger su ropa. ¡Pobres mujeres aquellas que en tales
días estén embarazadas o que tengan niños de pecho! Pidan ustedes a
Dios que no hayan de huir en el invierno ni en un día de reposo; porque habrá
entonces un sufrimiento tan grande como nunca no lo ha habido desde el comienzo
del mundo ni lo habrá después. Y si Dios no acortara ese tiempo, no se salvaría
nadie; pero lo acortará por amor a los que ha escogido. Si entonces
alguien les dice a ustedes: ‘Miren aquí está el Mesías’, o ‘Miren allí
está’, no lo crean. Porque vendrán falsos Mesías y falsos profetas;
y harán grandes señales y milagros, para engañar, a ser posible, hasta a los
que Dios mismo ha escogido. Ya se lo he advertido a ustedes de antemano
Por eso, si les dicen: Miren, allí está, en el desierto, no vayan;
o si les dicen: Miren, aquí está escondido, no lo crean. Porque
como un relámpago que se ve brillar de oriente a occidente, así será cuando
regrese el Hijo del hombre. Donde esté el cadáver, allí se juntarán
los buitres. Tan pronto como pasen aquellos días de sufrimiento, el sol se
oscurecerá, la luna dejará de dar su luz, las estrellas caerán del cielo y
las fuerzas celestiales temblarán. Entonces se verá en el cielo la señal del
Hijo del hombre, y llenos de terror todos los pueblos del mundo llorarán y verán
al Hijo del hombre que viene en las nubes del cielo con gran poder y gloria.
Y Él mandará a sus ángeles, para que con un fuerte toque de trompeta reúnan
a sus escogidos de los cuatro puntos cardinales, desde un extremo del cielo
hasta el otro. Aprendan esta enseñanza de la higuera: Cuando sus
ramas se ponen tiernas y brotan sus hojas, se dan cuenta ustedes de que ya el
verano está cerca. De la misma manera, cuando vean todo esto, sepan que el Hijo
del hombre ya está a la puerta. Les aseguro que todo esto sucederá antes
que muera la gente de este tiempo. El cielo y la tierra dejarán de existir,
pero mis palabras no dejarán de cumplirse. En cuanto al día y la hora,
nadie lo sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el
Padre. Como sucedió en tiempos de Noe, así sucederá también cuando
regrese el Hijo del hombre. En aquellos tiempos antes del diluvio, y hasta
el día en que Noé entró en la barca, la gente comía, bebía y se casaba.
Pero cuando menos lo esperaban, vino el diluvio y se los llevó a todos.
Así sucederá también cuando regrese el Hijo del hombre. En aquel
momento estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será
dejado. Dos mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra
será dejada. Manténganse ustedes despiertos, porque no saben a qué hora
va a venir su Señor. Pero sepan esto, que si el dueño de una casa
supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto
y no dejaría que nadie se metiera en su casa a robar. Por eso, ustedes
también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos
ustedes lo esperen.
Pasa
a Daniel,
Capítulo
9,
Versículo
27:
“El
fin llegará de pronto como una inundación y hasta el fin seguirá la guerra y
las destrucciones que han sido determinadas. Durante una semana más, él
hará un pacto con mucha gente pero a mitad de la semana pondrá fin a los
sacrificios y a las ofrendas. Y un horrible sacrilegio se cometerá ante el
altar de los sacrificios, hasta que la destrucción determinada caiga sobre el
autor de estos horrores”. (Desde
aquí empieza el Tercer Secreto de Fátima).
Junio 6, 2006
Guayaquil
“Mis
pequeños, Mis pequeñas criaturas, hoy no era día para que vuestra madre
Amantísima se apareciera en este pequeño lugar, donde tantas criaturas
sacrifican horas de sus labores para venir a servir al Bien Amado.
Vosotros
no sabéis cuánto sufre vuestra Madre Amantísima al ver lo que se avecina para
la humanidad y es por eso, pequeños Míos, que os quiero a todos rendidos,
rendidos alrededor de vuestro Padre Celestial, esperando con amor las cosas que
van a ocurrir, porque todo, todo tendrá que cumplirse. Lo que está escrito en
las Sagradas Escrituras se cumplirá, pequeños Míos, y vuestra Madre
tendrá que aparecer en todas partes del mundo para traeros y cobijaros bajo Su
manto, para poder salvar a todos los que caminan en la luz, que son muchos.
No creáis que la maldad ha corrompido a la humanidad totalmente, hay muchos que
son servidores de Cristo y servidores de la Madre Amantísima para que vosotros
os convirtáis y no hagáis que vuestra Madre derrame más lágrimas en el mundo.
Orad,
Orad, la oración trae paz, mucha paz, a los corazones de Mis hijos, de aquellos
que escogí para seguir el camino del amor que el Bien Amado os ha enseñado.
Muchas personas no creen en las manifestaciones de vuestra Madre, no creen, pero
Yo os aseguro que va
a llegar un momento en que vosotros os arrepentiréis de no aceptar
los mensajes que Él os manda.
Recordad que en cada lugar donde se manifiesta vuestra Madre Amantísima será
refugio para que los seres humanos puedan cobijarse y puedan resguardarse de los
dolores que vendrán.
Recordad
que en cada aparición Mariana, pequeños míos, Yo escogeré a Mis sacerdotes,
escogeré a los Oblatos que servirán en la nueva era, no en la nueva era que ha
hecho el hombre, sino la nueva era que hará Jesús cuando regrese a
restaurar Su Iglesia y a restaurar los corazones de cada ser humano.
Vosotros
tenéis que orar por vuestras criaturas, por vuestros hijos, aprended a darles
la bendición a cada uno cuando salen de sus hogares, porque vosotros,
pequeños Míos, no sabéis si volveréis a verlos, consagradlos en vuestros
corazones al Inmaculado
Corazón
de María y al Eucarístico Corazón del Bien Amado; confesaos para que podáis
recibir la Sangre y el Cuerpo del Bien Amado que por eso murió en la Cruz.
Dad gracias todos los días de vuestras vidas porque vuestra Madre puede
aparecerse en todas partes, para poder salvar a muchos que están dispersos.
No creáis que esta pequeña criatura que os habla y que de vez en cuando se
derrumba no seguirá el camino que Dios le ha trazado, seguirá, y mientras haya
un corazón que reciba a vuestra Madre Amantísima y al Bien Amad y exista la
verdadera fe, os hará compartir los Evangelios a cada uno de vosotros.
Hay
muchas, pequeños míos, muchas almas que se levantan y que se elevan, porque
son muchos los que van a perecer; he venido a anunciar este terrible momento,
donde muchas personas partirán al encuentro del Bien Amado.
Yo,
vuestra Madre, quiero bendecir a cada uno de aquellos que sirven con
verdadero amor, con verdadero sacrificio y entrega en este lugar, que no es
santo porque ella [Rosa] lo haya hecho santo, sino porque Jesús lo hace Santo,
pero ellos llevarán en sí, en sus corazones, la penitencia que Dios le
tiene reservada a cada uno de ellos, es mucho pequeños Míos, es mucha la mies
y poco el rebaño que hay para recogerla dice Jesús, pero si vosotros os juntáis
en el amor y en la verdad podréis ser unos de los escogidos para formar la
nueva Jerusalén, la nueva tribu, el nuevo hombre.
Cada uno va a recibir de manos de vuestra Madre Amantísima la bendición, pero
quiero que uno de vosotros ayudéis a la pequeña criatura, que haya uno que
ayude a la pequeña criatura a levantarse, para que seáis tocado. (En
este momento nuestra Madre Amantísima dio la bendición a cada uno.)
¿Sabéis vosotros, antes de partir, cuántas ánimas del purgatorio se levantan
en los Rosarios? En estos momentos se me presentan para que todos aquellos
que oran por las ánimas del purgatorio sigan haciéndolo con más intensidad,
porque a pesar de que muchos se levantan, muchos quedan prisioneros, ve
madrecita, haga rezar por las ánimas que muchas se levantarán de donde están
y otras perecerán muy pronto. Amén.
Junio 8, 2006
Guayaquil
“Mis
pequeñas criaturas, vuestra Madre Amantísima quiere salvar a toda la humanidad
y todo lo que viene para ella y por eso sale en todas partes para llamaros a una
unión. Os llamo en todas partes, os llamo para cobijaros bajo mi Manto,
para que podáis enderezar el camino que habéis torcido por propia voluntad.
Regocijaos
mientras que la Madre Amantísima sale en todas partes del mundo, regocijaos
porque vuestro Padre Celestial es quien me trae acá, para que vosotros caminéis
en la luz y no en la oscuridad. Tenéis que saber que un día no lejano
vosotros tendréis que doblar rodillas y buscar la verdad en vuestros corazones,
cuando vuestro Padre Celestial se cobije en cada uno de vosotros y os veáis
como sois verdaderamente.
Regocijaos,
pequeños, regocijaos mientras que vuestra Madre aparezca en todas partes del
mundo, regocijaos mientras tengáis tiempo de escuchar los mensajes que os
mando a través de vuestra Madre, para que ella os pueda reunir y conjuntamente
los pueda traer al misterio del Amor que es Dios Todopoderoso.
Vosotros no sabéis lo que está pasando y lo que vendrá es grande para cada
uno. La humanidad tendrá que doblar rodillas ante el Padre Celestial y pedir
perdón pero con un corazón sencillo, con un corazón abierto a todo el Amor
que os envío a través de vuestra Madre Amantísima y que nadie, nadie sabe
reconocerla como verdaderamente es. Hoy os visitó, hoy trajo la Luz a un lugar
que estaba en tinieblas, pero que siempre ha estado con la puerta abierta, para
darle entrada y cabida a vuestra Madre. Vosotros no sabéis lo que vais a
recibir de ahora en adelante.
Tenéis
que confesaros, estar en paz, sin mirar a ese con quien vosotros os estéis
confesando de vuestros pecados, para tener derecho a recibir en vuestros
corazones al Espíritu Divino de Dios. Tenéis que arrepentiros de las cosas
vanas que hacéis por el mundo y cobijaros en el Amor de Vuestro Padre Celestial
a través de vuestra Madre Amantísima.
Hoy
respeté la advocación de la Virgencita como vosotros la llamáis; no era el
momento de hablar, hoy escogí este momento porque hay algunas personas que no
han presenciado nunca lo que significa una revelación de vuestra Madre.
Y
vosotros, Mis pequeños, tenéis que abrir vuestros corazones a la Santísima
Virgen para que ella con su Manto os cubra y os proteja a cada uno en cada uno
de vuestros hogares.
Orad,
Orad el Rosario, pequeños Míos, que será lo único que los protegerá en el día
del juicio que se celebrará, porque todo lo que está escrito, escrito está y
se cumplirá. Nada, nada pasará sin que muchos de vosotros seáis
testigos de lo que pronto ocurrirá, pero tenéis que estar preparados en oración
en vuestros hogares, en vuestras casas con vuestros hijos, conduciéndolos por
el camino del Amor, pero Yo os digo en este día que aquí hay una criatura que
está bendecida desde el vientre de su mamá y es este que está aquí, él está
bendecido desde el vientre de su madre y no podréis evitar que un día reciba
un llamado al que él responderá porque es diferente a todos los otros.
En
este momento, Mis pequeños, estáis recibiendo una bendición de Vuestra Madre
Amantísima, que os ama y os bendice en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén”
Junio 16, 2006
“Hija
Mía, escucha, sé que estás muy triste, no es extraño, cuando el hombre sigue
el camino de Dios se encuentra a cada momento con mucha tristeza y muchos
desengaños, pero si recuerdas a Jesús, cuántos desengaños sufrió, cuántas
traiciones y a todos Él los perdonaba porque de esa forma les demostraba
cuánto los quería.
Es
por eso que el que sabe perdonar, será perdonado. ¿Recuerdas a las dos
pequeñas criaturas que trataron de hacerte daño y dañar tu imagen en el país
al que ibas como mensajera del amor de Jesús, vuestro Padre Celestial, y de
vuestra Madre Amantísima? ¿Las perdonaste verdad? Si no fueras así
sería imposible que siguieras Mis huellas. Nunca dejes de perdonar o de
pedir perdón cuando sientas que lastimas a alguien sin querer.
Por
eso es que quiero que escribas en 2 de Corintios, Capítulo
5, versículos 20-21: “Así que somos embajadores
de Cristo, lo cual es como si Dios mismo les rogara a ustedes por medio de
nosotros. Así pues, en el nombre de Cristo les rogamos que se pongan en
paz con Dios. Cristo no cometió pecado alguno; pero por causa
nuestra, Dios lo trató como al pecado mismo, para así, por medio de Cristo,
librarnos de culpa.”
Pasa
al Capítulo 6, versículos 1-2 de 2
de Corintios: “Ahora pues, como colaboradores en la obra
de Dios, les rogamos a ustedes que no desaprovechen la bondad que Dios les ha
mostrado.. Porque Él dice en las Escrituras: ‘En el momento
oportuno te escuché; en el día de la salvación te ayudé” En
el renglón 12 del Capítulo 49, versículo 7
de Isaías, digo: “Porque Yo, el Señor, el Dios Santo de
Israel, te elegí y cumplo mis promesas.”
Vuelve
a 2 de Corintios, Capítulo 6, versículos
3-4: “En nada damos mal ejemplo a nadie, para que nuestro trabajo
no caiga en descrédito. Al contrario, en todo damos muestras de que somos
siervos de Dios, soportando con mucha paciencia los sufrimientos, las
necesidades, las dificultades,.” Pasa a los versículos 8-10:
“Unas veces se nos honra y otras se nos ofende; unas veces se habla bien
de nosotros, y otras veces se habla mal. Nos tratan como a mentirosos, a
pesar de que decimos la verdad. Nos tratan como a desconocidos, a pesar de
que somos bien conocidos. Estamos medio muertos, pero seguimos viviendo;
nos castigan, pero no nos matan. Parecemos tristes, pero siempre estamos
contentos; parecemos pobres, pero hemos enriquecido a muchos; parece
que no tenemos nada, pero lo tenemos todo.”
Hija
Mía, no te sientas sola ni triste nunca, porque aunque no me veas, Yo estoy ahí
contigo; limpia tu llanto, te doy consuelo, olvido, un arranque de ira
alguna que otra vez, pero recuerdo todo lo bueno que otros no miran. ¿Sabes?
Hay quien ve una mancha negra en una sábana blanca, pero no ve la blancura que
la adorna. Duerme, ya es tarde.
Te
bendigo, soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia. Amén.”
Junio 17, 2006
“Hija
Mía, quiero que escribas en 1 de Corintios, Capítulo 1,
versículos 18-19: “El mensaje de la muerte de Cristo en la cruz
parece una tontería a los que van a la destrucción; pero este mensaje es
poder de Dios para los que vamos a la salvación. Como dice la Escritura:
‘Destruiré la sabiduría de los sabios y rechazaré el entendimiento de los
entendidos”.
En
Romanos, Capítulo 1, versículo 16-:
“No me avergüenzo del mensaje del Evangelio, porque es poder de Dios para que
todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar, pero
también los que no lo son.”
En
Isaías, Capítulo 29, versículo 14, os
digo: “Por eso, con prodigios y milagros dejaré otra vez maravillado
a este pueblo La sabiduría de sus sabios y la inteligencia de sus
inteligentes desaparecerán.”
Pasa
a 1 de Corintios, Capítulo 1, versículo 21:
“Dios, en su sabiduría, dispuso que los que son del mundo no le conocieran
por medio de la sabiduría humana; antes bien, prefirió salvar por medio
de su mensaje a los que confían en Él, aunque este mensaje parezca una tontería.”
Pasa al versículo 26: “Hermanos, deben darse
cuenta de que Dios los ha llamado a pesar de que pocos de ustedes son sabios según
los criterios humanos, y pocos de ustedes son gente con autoridad o
pertenecientes a familias importantes. Y es que, para avergonzar a los
sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para
avergonzar a los fuertes, ha escogido a los que el mundo tiene por débiles.
Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es
decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo. Así, nadie
podrá presumir delante de Dios.”
Vuelve
al versículo 6 del mismo Capítulo 1:”De
manera que el mensaje acerca de Cristo ha llegado a ser una realidad en ustedes.”
Por
eso, pequeña Mía, Yo te di este camino lleno de espinas; no tienes
sabiduría, ni te haces; no tienes nada porque siempre fuiste pobre, no eres teóloga,
eres simple, sencilla, alegre de carácter, pero no tienes ínfulas de grandeza;
así te escogí en el vientre de tu madre. No crezcas, sigue siendo pequeña
y humilde. Los ciegos de espíritu nunca verán a Dios, ni los pobres de
alma.
Os
amo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia. Amén.”
Junio 26, 2006
“Hija
Mía, no pienses que tú podías escapar de escribir en el Evangelio, en Romanos,
Capitulo 1, versículos 16-32, porque
esto tenía que ser escrito mucho antes porque los hombres de hoy en nada se
diferencian de los hombres que caminaron en la antigüedad con el Bien Amado.
Siempre
os he dicho que del cielo viene el premio o el castigo para el hombre, porque el
hombre de hoy como el de ayer no quiere entender que la fe es un dogma:
creer en aquello que no se ve, porque es a través de la fe que el hombre será
salvo. Arrimaos a la fe que Yo os haré caminar siempre en la Luz.
Escribe, pequeña, que Yo estoy en cada uno de los versículos de las Sagradas Escrituras, porque te escogí porque no sabías nada y así seguirás, y así será porque Yo doy sabiduría a los no entendidos y a los genios los convierto en tontos
Romanos,
Capítulo 1, versículos 16-32: “Pues vemos
que el terrible castigo de Dios viene del cielo sobre toda la gente mala e
injusta, que con su maldad impide que se conozca la verdad. Lo que de Dios
se puede conocer, ellos lo conocen muy bien, porque Él mismo se lo ha mostrado;
pues lo invisible de Dios se puede conocer, si se reflexiona en lo que Él ha
hecho. En efecto, desde que el mundo fue creado, claramente se ha podido
ver que Él es Dios y que su poder nunca tendrá fin. Por eso los malvados
no tienen disculpa. Pues aunque han conocido a Dios, no lo han honrado
como a Dios ni le han dado gracias. Al contrario, han terminado pensando
puras tonterías, y su necia mente se ha quedado a oscuras. Dicen que son
sabios, pero son tontos, porque han cambiado la gloria del Dios inmortal por imágenes
del hombre mortal, y hasta por imágenes de aves, cuadrúpedos y reptiles.
Por eso, Dios los ha abandonado a los impuros deseos que hay en ellos, y han
cometido unos con otros acciones vergonzosas. En lugar de la verdad de
Dios, han buscado la mentira, y han honrado y adorado las cosas creadas por Dios
y no a Dios mismo, que las creó y merece alabanza por siempre. Así sea.
Por eso, Dios los ha abandonado a pasiones vergonzosas. Hasta sus mujeres
han cambiado las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza;
de la misma manera, los hombres han dejado sus relaciones naturales con la mujer
y arden en malos deseos los unos por los otros. Hombres con hombres
cometen acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo de su
perversión. Como no quieren reconocer a Dios, Él los ha abandonado a sus
perversos pensamientos, para que hagan lo que no deben. Están llenos de
toda clase de injusticia, perversidad, avaricia y maldad. Son envidiosos,
asesinos, pendencieros, engañadores, perversos y chismosos. Hablan mal de
los demás, son enemigos de Dios, insolentes, vanidosos y orgullosos;
inventan maldades, desobedecen a sus padres, no quieren entender, no cumplen su
palabra, no sienten cariño por nadie, no saben perdonar, no sienten compasión.
Saben muy bien que Dios ha decretado que quienes hacen estas cosas merecen la
muerte; y sin embargo las siguen haciendo, y hasta ven con gusto que otros
las hagan.”
Os
amo, Soy vuestro Padre Celestial, la Divina Misericordia. Amén.”